Saltar al contenido
Kaizen Global Income Logo

Normalización progresiva del mercado

Carta del gestor de Kaizen Global Income correspondiente al segundo trimestre de 2026: gestión activa de exposición, rotación de cartera y disciplina.

30 de junio de 2026

Estimado partícipe,

El segundo trimestre de 2026 fue un periodo de normalización progresiva tras las tensiones vividas durante los meses anteriores. Después de un primer trimestre marcado por la incertidumbre geopolítica, la presión sobre los activos de riesgo y el fuerte movimiento del petróleo, el mercado empezó a descontar un escenario menos extremo.

En ese contexto, Kaizen Global Income cerró el trimestre con las siguientes rentabilidades mensuales:

Mes Rentabilidad
Abril 2026 +2,78%
Mayo 2026 +1,50%
Junio 2026 -0,43%

La rentabilidad acumulada aproximada del trimestre fue del +3,87%.

Más allá del resultado, lo más relevante del periodo fue la gestión activa de la exposición. Durante abril, la exposición a renta variable llegó a alcanzar el 49,50% del patrimonio del fondo. Al cierre de junio, esa exposición se había reducido hasta el 43%.

Este movimiento refleja bien la filosofía del fondo: utilizar la flexibilidad como una herramienta de gestión del riesgo, no como una excusa para asumir riesgos innecesarios.

Abril: aprovechar la revalorización del sector energético

El trimestre comenzó con una fuerte inercia positiva en las compañías vinculadas al petróleo y al gas. La subida previa del crudo, impulsada por el aumento de la tensión geopolítica, había provocado revalorizaciones relevantes en varias posiciones del sector.

Durante el primer trimestre habíamos incrementado exposición a compañías de Oil & Gas porque entendíamos que ofrecían una mejor protección relativa en un escenario de mayor tensión en Oriente Medio. Esa decisión funcionó razonablemente bien.

Sin embargo, conforme el precio del petróleo y las cotizaciones de muchas compañías energéticas empezaron a reflejar buena parte de ese escenario, el margen de seguridad se fue reduciendo.

Por ese motivo, durante abril aprovechamos la fortaleza del sector para deshacer completamente algunas posiciones y reducir ligeramente el peso de otras.

No se trató de abandonar una tesis estructural sobre energía. Seguimos considerando que el sector puede ofrecer oportunidades atractivas en determinadas compañías, especialmente cuando combinan disciplina de capital, generación de caja y valoraciones razonables. Pero una parte importante de la revalorización de corto plazo ya se había producido.

Cuando una posición alcanza el precio que compensa adecuadamente el riesgo asumido, la disciplina exige actuar. En ocasiones, proteger una buena rentabilidad es tan importante como haber tenido la paciencia para obtenerla.

Abril cerró con una rentabilidad del +2,78% para el fondo.

Mayo: rotación hacia activos castigados con mejores asimetrías

Durante mayo, el mercado empezó a anticipar que el conflicto geopolítico podía tener un desenlace menos prolongado de lo que se temía en los momentos de mayor tensión.

Este cambio de percepción abrió la puerta a revisar algunas de las compañías que habíamos reducido previamente por prudencia. Entre ellas, Wizz Air.

La reducción realizada en el trimestre anterior había respondido a una lectura clara del riesgo: una aerolínea es especialmente vulnerable a un escenario de petróleo elevado, alteraciones operativas, caída de la confianza del consumidor y mayor percepción de riesgo en determinadas rutas.

Una vez que parte de ese riesgo empezó a descontarse en precio y el escenario extremo perdió probabilidad, recompramos una parte de las acciones que habíamos vendido previamente.

Este tipo de movimiento resume bien cómo entendemos la gestión de cartera. No se trata de enamorarse de una posición ni de abandonarla definitivamente cuando se reduce. Se trata de ajustar el peso en función del precio, el riesgo y la asimetría disponible en cada momento.

Además, durante el trimestre incorporamos una nueva posición en Copa Holdings, compañía del sector aéreo que consideramos de mayor calidad dentro de su industria.

Copa opera desde el Hub de Panamá, una ubicación estratégica que le permite conectar de forma eficiente múltiples destinos en América. Su posición competitiva es muy singular dentro del sector, con características cercanas a un cuasi monopolio en determinados flujos de tráfico regional.

A diferencia de muchas aerolíneas, Copa combina una estructura financiera sólida, una gestión históricamente disciplinada, elevada rentabilidad sobre el capital y una política de remuneración al accionista atractiva. En un sector habitualmente difícil, cíclico y con poca capacidad de diferenciarse, estas características merecen atención.

La inversión en Copa no responde a una visión genérica positiva sobre las aerolíneas. Responde a una tesis concreta sobre una compañía concreta, con un balance muy saneado, una posición competitiva diferencial y una valoración que consideramos razonable frente a su capacidad de generación de caja.

Mayo cerró con una rentabilidad del +1,50% para el fondo.

Junio: consolidación y control de exposición

Junio fue un mes de consolidación tras las subidas de abril y mayo. El fondo cerró el mes con una rentabilidad del -0,43%.

La caída fue moderada y se produjo en un contexto en el que preferimos mantener una exposición a renta variable más equilibrada tras el aumento puntual alcanzado durante abril.

La exposición del fondo a renta variable cerró el trimestre en el 43%, frente al máximo del 49,50% alcanzado durante el mes de abril.

Esta reducción no implica una visión negativa sobre el mercado, sino una lectura prudente del binomio rentabilidad-riesgo. Después de varias recuperaciones significativas en determinadas posiciones, consideramos razonable proteger parte del avance y conservar flexibilidad para futuros episodios de volatilidad.

En mercados financieros, la liquidez no debe entenderse únicamente como una posición defensiva. También es una fuente de opcionalidad. Permite actuar cuando otros inversores se ven forzados a vender, evita tomar decisiones precipitadas y ofrece margen para incrementar exposición cuando los precios vuelven a ofrecer una compensación suficiente por el riesgo.

Lectura del trimestre

El segundo trimestre dejó varias conclusiones relevantes para nuestro proceso.

La primera es que la flexibilidad tiene valor cuando se ejerce con disciplina. Durante el primer trimestre incrementamos exposición a energía cuando el riesgo geopolítico era creciente. Durante el segundo trimestre, al producirse una fuerte revalorización de esas compañías, redujimos exposición. No cambiamos de filosofía. Aplicamos el mismo criterio en ambos momentos.

La segunda es que la rotación de cartera no debe confundirse con actividad innecesaria. Operar más no significa gestionar mejor. Pero cuando el precio cambia de forma relevante, también cambia la relación entre riesgo y potencial. En esos casos, no actuar puede ser una decisión tan activa como comprar o vender.

La tercera es que el mercado suele penalizar de forma indiscriminada en los momentos de estrés, pero también suele ofrecer oportunidades precisamente en esas penalizaciones. La recompras parciales en Wizz Air y la inversión en Copa Holdings responden a esa lógica: buscar compañías donde el precio haya incorporado un escenario exigente, pero donde el valor a largo plazo siga siendo superior al precio pagado.

La cuarta es que no todas las compañías dentro de un mismo sector son iguales. En aerolíneas, por ejemplo, existen diferencias enormes en balance, posición competitiva, disciplina de capital, exposición geográfica y capacidad de generar caja. Por eso evitamos aproximaciones generales por sectores y preferimos analizar compañía por compañía.

Posicionamiento de la cartera

Al cierre del trimestre, la cartera mantiene una exposición a renta variable del 43%.

Seguimos priorizando compañías con balances sólidos, generación de caja visible, valoraciones razonables y equipos directivos alineados con el accionista.

Durante el trimestre redujimos parte de la exposición a compañías energéticas tras su fuerte revalorización y aprovechamos la normalización gradual del escenario geopolítico para incrementar selectivamente exposición en compañías previamente castigadas.

La cartera sigue construida con un enfoque prudente, diversificado y flexible. No buscamos maximizar la exposición en todo momento. Buscamos estar invertidos allí donde el margen de seguridad sea suficiente y mantener capacidad de actuación cuando el mercado vuelva a ofrecer mejores precios.

Esa combinación de paciencia y flexibilidad es una parte esencial del proceso.

Conclusión

El segundo trimestre de 2026 fue positivo para Kaizen Global Income, con una rentabilidad acumulada aproximada del +3,87%.

El resultado se obtuvo en un entorno todavía marcado por la digestión de los riesgos geopolíticos del trimestre anterior, la normalización parcial del precio del petróleo y una rotación progresiva hacia compañías que habían sido penalizadas en exceso.

Durante el periodo tomamos beneficios en compañías de Oil & Gas tras su fuerte revalorización, redujimos parcialmente la exposición a renta variable desde los máximos alcanzados en abril y aprovechamos oportunidades concretas en el sector aéreo, especialmente a través de Wizz Air y Copa Holdings.

No interpretamos el trimestre desde el triunfalismo. Una buena rentabilidad trimestral no cambia la naturaleza del proceso ni elimina los riesgos futuros. Pero sí confirma la utilidad de una gestión flexible, paciente y enfocada en la preservación de capital.

Seguiremos actuando del mismo modo: reduciendo exposición cuando el margen de seguridad se estrecha, aumentando peso cuando el mercado ofrece oportunidades atractivas y manteniendo siempre la disciplina del proceso por encima del ruido de corto plazo.

Kaizen.


Aitor García Munárriz

Gestor de Kaizen Global Income

Segundo trimestre de 2026

Descargar carta

Guarda la carta de segundo trimestre de 2026 en PDF para leerla offline o compartirla.